Lo que nadie te ha contado sobre por qué tu dentadura se mueve cada año un poco más

Dientes fijos sobre implantes, explicados sin letra pequeña: sabrás si eres candidato, cómo será cada paso y cuánto te costará en total antes de decidir nada.

Quiero saber si soy candidato

Si te reconoces en alguna de estas escenas, sigue leyendo

Cortas la carne en trozos muy pequeños. O directamente ya no la pides.

En las fotos sonríes con la boca cerrada. Lo haces sin pensarlo, como quien se coloca el pelo.

Cuando alguien te hace reír, la mano sube sola a la boca.

Por la noche, tus dientes duermen en un vaso en la mesilla. Y te da miedo que alguien llegue a verlos ahí.

En una comida con amigos, mientras todos hablan, tú estás pendiente de una sola cosa: que no se mueva.

Si has vivido alguna de estas escenas, no te pasa solo a ti. Es lo que más nos cuentan los pacientes en la primera visita. Casi siempre lo cuentan en voz baja, como si fuera culpa suya.

No lo es. Y tiene solución.

Imagina tu próximo domingo

Pides lo que te apetece en la carta, no lo que se puede masticar.

Te ríes a carcajadas y no te tapas.

Te vas a dormir sin quitarte nada. Por la mañana no hay pegamento, ni vaso, ni prisas antes de que te vean.

Y en la foto de familia sales sonriendo de verdad.

Eso es lo que da un implante bien planificado: unos dientes fijos que se sienten tuyos, que no se mueven al hablar y con los que vuelves a comer de todo.

Lo que nadie te explica cuando pierdes un diente

Cuando se pierde un diente, el hueso que lo sujetaba deja de trabajar.

Y el hueso que no trabaja, el cuerpo lo va reabsorbiendo poco a poco.

Por eso las dentaduras de quita y pon encajan bien al principio y cada año se mueven un poco más: la base sobre la que se apoyan se va encogiendo.

Por eso también, con el tiempo, la cara cambia: los labios se hunden y se ven más arrugas alrededor de la boca.

El implante funciona justo al revés. Es una pequeña raíz de titanio que se coloca en el hueso y que el hueso abraza hasta quedar unida a él. Como vuelve a recibir la fuerza de la masticación, ayuda a conservar ese hueso.

No te lo contamos para asustarte. Te lo contamos porque esperar no es neutral: cada año que pasa, la solución suele ser más compleja.

"Ya, pero me da miedo"

Lo entendemos. Es lo más normal del mundo y casi todos nuestros pacientes llegaron con miedo.

Seguramente te preocupa una de estas cuatro cosas. Te respondemos sin rodeos.

"¿Me va a doler?" La intervención se hace con anestesia local, como un empaste. [Si la ofrecéis: Si lo prefieres, puedes hacerla con sedación consciente y no enterarte de nada.] Los días siguientes puede haber inflamación y molestias, que se controlan con la medicación que te pautamos. Te diremos exactamente qué notarás y cuándo.

"¿Voy a estar sin dientes?" [Confirmar con vuestro protocolo: En la mayoría de los casos no. Siempre que tu hueso lo permita, sales con dientes provisionales fijos el mismo día. Si tu caso necesita más tiempo, te explicamos antes cómo cubrir ese periodo para que nunca vayas sin dientes.]

"¿Y si no tengo hueso o soy mayor?" La edad, por sí sola, no impide ponerse implantes: importa tu salud general y el hueso disponible. Cuando falta hueso, a menudo puede regenerarse. Para saberlo hay que medirlo con [escáner 3D / TAC], no adivinarlo.

"¿Me van a engañar con el precio?" Te damos un plan y un presupuesto cerrado por escrito, con todo incluido: implantes, injertos si hacen falta, provisionales y dientes definitivos. Sin extras que aparezcan a mitad de tratamiento.

Por qué no somos una cadena low cost (y por qué eso te importa)

En Santander se recuerda bien lo que pasó con algunas cadenas dentales: tratamientos pagados por adelantado con financiación, clínicas que cerraron y pacientes que se quedaron a medias.

Por eso trabajamos así:

  • El mismo equipo de principio a fin. Te atiende el doctor,,,,[especialidad, años de experiencia, nº de implantes colocados]. Sabrás quién te opera antes de la primera cita.

  • Pagas a medida que avanzas. [Confirmar: El pago va por fases del tratamiento, no todo por adelantado.]

  • Te decimos que no cuando es que no. Si no eres buen candidato, te lo diremos y te explicaremos tus alternativas.

Tus opciones, con honestidad

  • Seguir esperando: cuesta 0 € hoy, pero el hueso sigue reabsorbiéndose y la solución futura suele complicarse.

  • Dentadura de quita y pon: es la opción más económica al inicio. Puede moverse, cubre el paladar y hay que retirarla cada noche.

  • Puente fijo: repone uno o varios dientes, pero obliga a tallar los dientes sanos de al lado y no frena la pérdida de hueso donde falta la raíz.

  • Cadena con financiación por adelantado: precio de entrada atractivo; comprueba quién te opera, qué implante te ponen y qué pasa si la clínica cierra.

  • Implantes con plan cerrado: mayor inversión inicial; dientes fijos que no se quitan, con los que vuelves a comer de todo y que ayudan a conservar el hueso.

Cómo es el proceso, paso a paso

  1. Primera visita de valoración ([duración] minutos). Te escuchamos, revisamos tu boca y hacemos [un escáner 3D / TAC] para medir tu hueso.

  2. Plan y presupuesto por escrito. Te enseñamos en pantalla qué necesitas, por qué, cuánto tiempo llevará y cuánto costará en total. Te lo llevas a casa para pensarlo.

  3. Colocación de los implantes. Con anestesia local [o sedación]. [Si aplica: Sales con dientes provisionales fijos.]

  4. Dientes definitivos. Cuando el implante se ha unido al hueso, normalmente al cabo de [2 a 4] meses, colocamos tus dientes definitivos, hechos a medida de tu cara y tu sonrisa.

Y el dinero, hablando claro

Un implante es una inversión importante y no vamos a fingir lo contrario.

Pero piénsalo así: unos dientes fijos bien cuidados pueden acompañarte muchos años. Repartido en ese tiempo, sale a [X] € al día. [Calcula: precio medio del tratamiento ÷ años de uso razonables ÷ 365, y compáralo con algo cotidiano solo si la cifra lo sostiene.]

Y compáralo con lo que ya estás pagando hoy: comidas que evitas, fotos en las que no sales, conversaciones en las que estás pendiente de tu boca.

[Si ofrecéis financiación: Puedes pagarlo en cómodos plazos [condiciones: TAE, nº de meses], siempre vinculado a las fases del tratamiento.]

Lo que dicen quienes ya lo han hecho

[Testimonio 1: nombre, edad, barrio. Qué le pasaba, qué temía y qué ha cambiado. Ideal en vídeo.]

[Testimonio 2: alguien que llegó con mucho miedo.]

[Testimonio 3: alguien que llevaba dentadura de quita y pon.]

(Usa solo testimonios reales, con consentimiento por escrito y revisados según la normativa; ver sección 5.)

Da el primer paso: tu valoración personalizada

En tu primera visita sabrás tres cosas que hoy no sabes:

  • Si eres candidato a implantes y qué tipo de tratamiento necesitas.

  • Cuánto hueso tienes, medido, no supuesto.

  • Cuánto te costará en total, por escrito y sin compromiso.

[Precio de la visita: gratuita / X € descontables del tratamiento.] Dedicamos [N] citas de valoración a la semana porque cada una la hace [el doctor / la doctora] en persona.

FORMULARIO

Te llamaremos en menos de [24 horas laborables] para buscar la cita que mejor te venga.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura un implante? Bien cuidado, puede durar muchos años. Depende de tu higiene, de las revisiones y de hábitos como el tabaco.

¿Puede fallar un implante? Sí, puede ocurrir, aunque no es lo habitual. El tabaco y algunas enfermedades aumentan el riesgo. Si ocurre, [vuestra política: qué cubrís y en qué plazo].

¿Se nota que no son mis dientes? Los dientes definitivos se diseñan a medida de tu cara, forma y color.

¿Cuántas visitas hacen falta? Depende de tu caso; en la valoración te damos el calendario completo.

¿Necesito ir con alguien? [Si hay sedación: Sí, el día de la intervención con sedación debes venir acompañado.]

P.D. Muchos pacientes nos dicen, ya con sus dientes nuevos, que lo único que lamentan es haber esperado tanto. La valoración no te compromete a nada y te dará la información que te falta para decidir con calma.

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